Catalina de Erauso | Palabras engañosas para lograr objetivos en el islam
La forma de engaño o artificio más importante en la jurisprudencia islámica es la denominada hiyal y la jurisprudencia islámica lo traduce como engaño o artimañas legales. El hiyal permite romper juramentos, promesas o contratos de la ley sharia de forma totalmente lícita. Quien lo hace no no actúa de forma ilegal y no tiene sentimiento de culpa.
Si nos tomamos la molestia de mirar el significado de hiyal, nos encontramos que se traduce por contorsión/giro, ingenio, dispositivo, subterfugio, estafa/timo. La enciclopedia del islam lo traduce como táctica, un vocablo empleado en contextos militares con los sinónimos maka’id y adab (estrategia militar) o el arte de circunvalar una ley o evitarlo en términos legales. Dicho de otro modo, emplear artimañas legales para circunvalar la ley. No se nos olvide que estas artimañas legales han sido desarrolladas y perfeccionadas por imames, es decir por los clérigos islámicos, pero ha estado sujeto a controversias a lo largo de la historia. El primer libro al respecto data del siglo VIII, unas diez décadas después de la muerte de Mohamed. La escuela de jurisprudencia Hanbali la rechazó de plano al principio al igual que el imam Al-Bujari. El resto de las escuelas lo aceptaron con mayor o menor gusto y, al final, también la hanbali. La cuestión de la artimaña está de plena actualidad porque algunos reglamentos de la sharia son difíciles de implementar en la vida moderna. Por lo tanto, veamos qué es el hiyal.
Y esto viene de que está permitido mentir en determinadas circunstancias, en concreto cuando el beneficio que se logra mediante la mentira es mayor que cuando se dice la verdad.
Habría que comparar las malas consecuencias que acarrea mentir con las que acarrea decir la verdad, y si las consecuencias de decir la verdad son más dañinas, uno tiene derecho a mentir, aunque si es cierto lo contrario o si no se sabe qué conlleva más. daño, ellos mentir es ilegal. The reliance of the traveller (r8.2) es el libro de la sharia de la escuela de jurisprudencia Shaafi. La mentira es legítima en la causa de Alá. La promovió Göbbels para mayor gloria del nazismo y, según, F. Finchelstein es una herramienta del fascismo. El el motivo por el cual el fascismo islámico ha sobrevivido 14 siglos.
«Esta es una declaración explícita de que mentir a veces es permisible para un interés determinado, y los académicos han establecido criterios que definen qué tipos de mentiras son lícitas. El mejor análisis que he visto es el del Imam Abu Hamid Ghazali, que dice: «Hablar es un medio para alcanzar objetivos. Si se puede alcanzar un objetivo loable diciendo la verdad y mintiendo, es ilícito lograrlo mintiendo porque no hay necesidad de ello. Cuando es posible alcanzar tal objetivo mintiendo pero no diciendo la verdad, es permisible mentir si alcanzar el objetivo es permisible (N: es decir, cuando el propósito de mentir es burlar a alguien que nos impide hacer algo permisible), y es obligatorio mentir si el objetivo es obligatorio. Cuando, por ejemplo, uno está ocultando a un musulmán de un opresor que pregunta dónde está, es obligatorio mentir sobre su ocultamiento. O cuando una persona deposita un objeto en una casa para que lo guarde y un opresor que quiere apropiárselo pregunta por él, es obligatorio mentir sobre haberlo ocultado, porque si uno le informa sobre el objeto y luego lo confisca, uno es financieramente responsable (A: al propietario) para cubrir el costo del artículo. Ya sea que el propósito sea la guerra, resolver un desacuerdo o ganar la simpatía de una víctima legalmente autorizada a tomar represalias contra uno para que se abstenga de hacerlo, no es ilegal mentir cuando cualquiera de estos objetivos solo se puede lograr mintiendo. Pero es religiosamente más precavido (def: c6.5) en todos esos casos emplear palabras que den una impresión engañosa, es decir, querer decir con las palabras algo que es literalmente cierto, con respecto a lo cual uno no está mintiendo (def: r10.2) aunque el significado externo de las palabras engañe al oyente, aunque incluso si uno no tiene tal intención y simplemente miente sin querer nada más, no es ilegal en las circunstancias anteriores.`Esto es cierto para toda expresión relacionada con un fin deseado legitimador, ya sea que uno»
Adab al-djadal es el método en teología y leyes para debatir cuestiones controvertidas peliagudas. Su objetivo no es la búsqueda de la verdad sino de convencer al contrincante/adversario de la mayor probabilidad que uno haya podido encontrar. Es una forma de persuasión ideologica o warfare.
De ahí que las jerarquías islámicas intenten entrar en conversación con nosotros porque aprenden desde pequeños el debate de forma deshonesta como engaño. El objetivo es vencer no buscar la verdad.
El hiyal es una doctrina muy extendida en todas las escuelas de jurisprudencia pero ha sido desarrollada extensamente en la escuela hanafi. De hecho el primer libro de esta índole data del primer siglo después de la muerte del profeta en 632. El primer libro escrito en esta dirección es “el libro de la evasión y del engaño” de Muhammad Al-Shaybani (749-805)
Lo más importante en el islam es el lenguaje bonito, de ahí el eufemismo y no evidencia. Si el lenguaje es bonito, es verdad. No se trata de buscar pruebas.
De ahí que se permita mentir en la causa de Alá. Dos hermanos iraníes fingieron ser cristianos y solicitaron asilo en Alemania. Es un comportamiento lícito en el islam.